Presentes cuando más importa
Quienes trabajamos a diario con la infancia vulnerada sabemos, más que nadie, que nuestro sistema de protección necesita reformarse y es una conversación que impulsamos desde diversos espacios. Pero no podemos esperar a que se concreten esos cambios: tenemos el deber de hacernos cargo de las urgencias. Y eso significa sumar esfuerzos y asumir la corresponsabilidad en esta tarea. Por eso valoro especialmente nuestra integración a espacios como Juntos por la Infancia, que conecta al mundo privado con las residencias de protección para mejorar las condiciones de vida de quienes crecen bajo el cuidado del Estado.
Ninguna institución puede protegerlos sola, por eso, mientras avanzamos hacia el sistema más adecuado, justo y eficiente, cada alianza y compromiso son la forma más concreta de no dejar sola a la infancia que no puede esperar.
Érica Ponce Figueroa
Directora Ejecutiva
Fundación Niño y Patria
