Un desafío al que estamos todos y todas llamados(as).

El trabajo con la infancia y adolescencia es siempre desafiante pero aún más cuando aquellos niños, niñas y adolescentes han sido víctimas de graves vulneraciones de derecho.

Como hemos ido aprendiendo en las últimas décadas, este es un trabajo que no podemos hacer solos como Fundación. Esto, en primer lugar, porque las necesidades de los niños, niñas y adolescentes, junto a sus familias, son diversas y multicausales. En segundo lugar, no podemos vernos como instituciones totales capaces de resolver todas las dificultades, ya que como señala la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño somos diversas las organizaciones, públicas y privadas, las garantes de los derechos de niños y niñas.

 

En esta línea, un gran avance ha sido la promulgación y publicación, en marzo de este año, de la Ley sobre Garantías y Protección Integral de los Derechos de la Niñez y Adolescencia. Esta ley no solo es un progreso respecto de las acciones destinadas al respeto, protección y cumplimiento de todos los derechos y garantías de niños, niñas y adolescentes establecidas en la Constitución Política de la República sino también, porque se releva la importancia del trabajo intersectorial y la responsabilidad que todos y todas tenemos en el cuidado y desarrollo de niños y niñas.

¿Qué reto nos queda? El hacer efectiva la Ley de Garantías y Protección Integral para que todos los niños y niñas puedan hacer efectivo el ejercicio y goce de sus derechos. Un desafío al que estamos todos y todas llamados(as).


Erica Ponce Figueroa

Directora Ejecutiva 

Fundación Niño y Patria