Mesa de residencias llevó a la Corte Suprema las alertas urgentes del sistema de cuidado residencial

  • En una reunión con la ministra de la Corte Suprema María Soledad Melo, la coordinación de la Mesa de Residencias expuso tres preocupaciones críticas que afectan hoy a niños, niñas y adolescentes que viven bajo el cuidado del Estado: el sobrecupo en las residencias, la débil articulación interinstitucional y las incertidumbres del proceso de desinternación de niños y niñas entre 0 y 3 años.

La coordinación de la Mesa de residencias sostuvo una reunión con la ministra de la Corte Suprema María Soledad Melo, quien lidera los temas de infancia y familia en el máximo tribunal, con el propósito de visibilizar algunos de los principales nudos que tensionan al sistema de cuidado residencial.

Durante el encuentro, la Mesa planteó tres áreas prioritarias de preocupación. La primera fue el sobrecupo en las residencias, una situación que no solo presiona a los equipos y a la infraestructura, sino que también compromete las condiciones de cuidado, la estabilidad cotidiana y la posibilidad de ofrecer una atención realmente acorde a las necesidades que hoy presentan los niños, niñas y adolescentes que viven en estos espacios.

La segunda preocupación fue la falta de coordinación efectiva entre distintas instituciones del Estado, especialmente en ámbitos como salud, educación y otras áreas clave para sostener trayectorias de cuidado más integrales. Desde la Mesa se insistió en que no basta con exigir resultados a las residencias o al Servicio de Protección Especializada a la Infancia y Adolescencia, si el sistema en su conjunto no logra responder con mayor articulación, oportunidad y coherencia.

El tercer tema abordado fue el proceso de desinternación de niños y niñas entre 0 y 3 años, particularmente sus alcances, plazos y condiciones de implementación. En este punto, la Mesa reiteró una convicción de fondo: ojalá las residencias no fueran necesarias. Ojalá ningún niño o niña tuviera que crecer separado de su familia por situaciones de grave vulneración. Pero mientras ese horizonte no sea real, no se puede relativizar la responsabilidad de ofrecer hoy las mejores condiciones de vida posibles a quienes viven bajo el cuidado del Estado.

La ministra María Soledad Melo manifestó una disposición abierta a contribuir a la mejora del sistema, subrayando la importancia de fortalecer la coordinación con el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y de tender también puentes con las cortes regionales, considerando la diversidad de realidades que enfrenta el país. En esa línea, hizo ver la relevancia de seguir promoviendo una articulación más fluida entre los distintos actores involucrados.

Por parte de la Mesa de residencias participaron Lisette Allende, de Fundación María de la Luz, Mónica Hernández, de Koinomadelfia, Erica Ponce, de Fundación Niño y Patria y Daniela Vergara, de Corporación Crecer Mejor. Esta agrupación representa a más del 52% de los organismos de la sociedad civil que colaboran con el Estado en residencias de protección, por lo que su mirada recoge preocupaciones cotidianas que surgen desde la experiencia directa en el cuidado de niños, niñas y adolescentes.

La Mesa de Residencias valoró este encuentro como una instancia relevante para seguir instalando con claridad que los desafíos del sistema no pueden seguir abordándose de manera fragmentada. Mejorar la vida de niños, niñas y adolescentes bajo protección del Estado exige decisiones oportunas, coordinación real y una voluntad sostenida de poner sus necesidades en el centro.