Mesa de Residencias y Fundación Colunga se reúnen para fortalecer el diálogo sobre el futuro del cuidado residencial

  • El encuentro permitió compartir preocupaciones, visiones y desafíos en torno a la niñez y adolescencia que hoy vive bajo la protección del Estado, reafirmando la necesidad de avanzar hacia un compromiso país más integral.

Hablar de niños, niñas y adolescentes que hoy viven bajo la protección del Estado exige escucha, articulación y la voluntad de construir respuestas compartidas frente a una realidad compleja y urgente.

Con ese propósito, la Mesa de Residencias sostuvo una reunión con Fundación Colunga, en una conversación que permitió intercambiar miradas sobre los desafíos que hoy enfrenta el sistema de protección especializada y la necesidad de seguir promoviendo cambios que mejoren la vida de los niños, niñas y adolescentes que viven en residencias.

En el encuentro participaron, por parte de Colunga, Arturo Celedón, director ejecutivo, y Fernanda Cueto, coordinadora de Cuidados Alternativos. Desde el equipo de coordinación de la Mesa de Residencias estuvieron presentes Teresa Izquierdo, de la Corporación Misión de María; Erica Ponce, de Niño y Patria; y Daniela Vergara, de CCM.

Desde hace nueve años, la Mesa de Residencias impulsa propuestas para mejorar las condiciones en que viven niños, niñas y adolescentes bajo protección del Estado. Hoy reúne a más del 52% de las organizaciones de la sociedad civil que colaboran con el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, consolidando una voz colectiva que busca aportar al debate público desde la experiencia directa, el trabajo técnico y el compromiso con la niñez.

La conversación con Colunga dejó una idea compartida: Chile necesita avanzar hacia un compromiso real con los niños, niñas y adolescentes que viven en residencias, uno que se traduzca en mejores condiciones de cuidado, más articulación y respuestas pertinentes a sus necesidades.

Erica Ponce, integrante de la coordinación de la Mesa destacó; “Ojalá las residencias no fueran necesarias y ningún niño, niña o adolescente tuviera que crecer separado de su familia por situaciones de graves vulneraciones. Pero mientras ese horizonte no sea posible, no podemos dejar de mirar a quienes hoy viven en estos espacios, ni postergar la responsabilidad de ofrecerles el cuidado que necesitan”.

Desde la Mesa de Residencias seguiremos promoviendo la idea de que fortalecer el sistema de cuidados no significa renunciar a transformaciones de fondo; supone precisamente, hacerse cargo del presente mientras avanzamos hacia un mejor futuro. Un camino que requiere diálogo entre actores sociales -públicos y privados- dispuestos a involucrarse en una respuesta colectiva a la altura de lo que la niñez merece.